sábado, 19 de junio de 2010

El pasado de Sylan Pt. 1

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La historia se repite de manera inescrutable y se remonta a más de quinientos años antes de la Era Industrial, en donde todavía los reyes gobernaban con honestidad y en donde el cielo de los reinados no se llenaba de la ponzoñosa humareda oscura que luego las maquinarias de los hombres emanarían.

Sylan, una de las magas elfas más famosas por su destreza e inteligencia táctica en los famosos eventos de combate de Eronde, fue tomada por sorpresa al tropezar con un extraño libro dentro de una enorme cueva, cambiando su vida para siempre.
La historia es algo extraña, pero a la vez increíble, y sólo hace falta poner un poco de atención al relato para dar cuenta de su magia…

A fines del siglo XV, y ya con más de cuatro centenares de años, Sylan se encaminó en una misión encomendada por el pueblo élfico de Caltuk. Aquel sitio resplandecía a unas veinte millas de la ciudad de Eronde en donde ella vivía, y era reconocido por todos los seres de Gueara como “La aldea de los mensajes”.
Las tareas que los elfos de Caltuk enviaban eran obligatorias y podían ser delegadas a cualquiera que mantuviese una estricta relación sanguínea con los de la comunidad élfica, sin importar a qué distancia se encontraba en ese momento. Las misiones llegaban por medio de una carta traída desde la ciudad en manos de diferentes criaturas; lobos, cuervos o bípedos, pues no había límites para el poder de los grandes elfos sobre la naturaleza.

Una vez que la dichosa carta llegó -en manos de un simple humano-, Sylan leyó detenidamente las instrucciones, a sabiendas de que lo que le esperaba sólo sería otra molestia en su vida; una traba más para su preciada existencia calma y serena como el amanecer, carente de todo problema.
La tarea consistía en derrotar a un extraño pero poderoso dragón de las Tierras Altas de Jadón, cerca de una de las villas más importantes del pueblo Snurg. Pero a diferencia de otras misiones, en ésta no estaría sola; la acompañarían otros astutos guerreros de poderes similares y de grandes hazañas alrededor del mundo.

Cuando Sylan llegó al punto de reunión, luego de una larga caminata por senderos pedregosos y rutas malgastadas, pudo ver a un apuesto hombre en cuero bañarse en las aguas termales de Kardul, una de las más bellas ciudades Snurg, famosa por sus imponentes torres cristalinas y sus pisos resplandecientes como el oro. Aquel hombre le parecía extraño, con una mirada penetrante, felina, y de un físico envidiable.
Se acercó al hombre y se presentó sin más; sabía que él era uno de los guerreros elegidos. El hombre le tomó la mano y la besó cortésmente, invitándola de forma atractiva a tomar un baño con él. Extrañada con la petición, Sylan se negó rotundamente y se echó a un costado, alejándose de su cuerpo, pero sin querer, el amor había nacido, por lo que su corazón comenzó a latir más rápido desde aquel entonces. “Los elfos sólo se enamoran una vez cada cien años y son pocos los afortunados que lo pueden lograr; pero su amor es inconfundible, siempre correspondido y dura hasta que su amante muere” (Fladéon, 425).
Y así se conocieron Sylan y Jack, aunque más tarde la mentira se haría inminente y la verdad saldría a la luz, rápida como el desenvaine de una espada.

Los cinco guerreros se encontraron en Kardul y se llamaron a sí mismos Los Cazadores, refiriéndose –claro está – a la cacería del dragón que los esperaba en Jadón. El nombre de la criatura era Sgrom, que traducido al idioma humano significaba Dios Enceguecido, puesto que era ciego de ambos ojos. Aunque gracias a ello, sus otros sentidos se vieron amplificado por los años.

Antes de partir, buscaron información de Sgrom hablando con los pobladores de Kardul, y pudieron dar cuenta de que su misión no consistía en defender al pueblo, sino en robarle un extraño tesoro que guardaba en lo alto de la montaña.

El viaje de ida duró cinco días y cinco noches, llegando a la montaña a las primeras horas de la mañana junto con los rayos solares del este. Sylan y Jack habían intercambiado palabras todo el viaje, sin dar cuenta de las necesidades ni de los pensamientos de sus tres aliados; Gorgom, hijo de Galdur, conocido por sus fuertes estocadas con la lanza; Hilgadis II, hijo de Hilgadis I, príncipe magnánimo del pueblo élfico de Hardún y conocedor de magias inconmensurables y Eraldán, hombre de mundo y pariente lejano de la familia Hardún, aunque nadie sabía de sus ancestros.
Todos ellos se estremecieron al oír la respiración del dragón, pero no tardaron en comprender que solo era un eco que venía de lo profundo de la Cueva Infinita, como la habían llamado los exploradores de Snurg.

Comenzaron su caminata sobre la falda de la montaña, por un camino que antes era utilizado por diferentes criaturas, para mantener un paso firme y no preocuparse por el fuerte viento que se levantaba en las alturas. En el camino se podían encontrar cuevas pequeñas, colocadas estratégicamente para descansar lo suficiente y mantener el paso activo, sin retrasos, y éstas fueron aprovechadas por Los Cazadores que, en total, descansaron medio día hasta llegar al final de su viaje. A dos días de escalar la montaña se encontraron con una enorme entrada de una cueva; era un arco de piedra que parecía ocultar algo en su interior, ya que la luz no penetraba dentro de ella y el material con el que estaba hecho parecía diferente a todo lo antes visto. “Níquel” aseguró Gorgom que conocía las piedras fundidas a la perfección, y se sorprendió, ya que el níquel se obtiene a altas temperaturas. Se estremecieron nuevamente al escuchar tales palabras y esperaron lo peor, ya que ese metal podría haber sido producido por el mismísimo dragón.

Hilgadis dio el primer paso, ya sea por su valentía o por su enceguecido orgullo de príncipe, y lo siguieron Eraldán y Gorgom. Sylan y Jack se quedaron observando, preguntándose si ese sería su final, pero sin titubear marcharon junto a sus compañeros y al rato dejaron de ver la luz del día.
La luz que Eraldán emanaba de sus ojos fue muy útil en el camino, aunque no le quitó la dificultad a la tarea.
Gorgom no dejaba de mirar a Jack mientras éste caminaba junto a Sylan, con una cautela digna de una pantera o un lobo, y entonces se dio cuenta de la verdad primero. El hijo de Gardul se detuvo de repente como si un miedo repentino recorriera su sangre. Todos se giraron y se preguntaron qué le sucedía, pero éste no dijo ni una palabra y se marchó sin mirar atrás, perdiéndose en la oscuridad. Los demás se miraron extrañados pero no podían hacer nada; nadie estaba obligado a viajar a los confines de la cueva de Sgron.

Luego de caminar varias horas un grito ensordecedor recorrió las paredes de la oscura cueva, llegando a oídos de Los Cazadores como un eco lejano; era la voz de Gorgom, acompañada de un fuerte rugido que despertó el miedo de los viajeros. Todos caminaron hacia el lugar en donde el sonido se intensificaba. Todos mirando, todos temblando, pero Sylan se dio cuenta de que Jack no miraba; olía y se mantenía firme, con los ojos cerrados.

Llegaron a una enorme cámara, en donde la oscuridad se mantenía como una molesta sombra en la noche, pero con la tenue luz pudieron darse cuenta de que se encontraban cerca del dragón, ya que las paredes rocosas estaban rodeadas de níquel. Comenzaron a caminar en un silencio casi molesto, y agudizaron sus sentidos al máximo, esperando ser atacados por Sgron. Al desplazarse unos metros vieron que en el piso se extendía una mancha de sangre. “Fue arrastrado hacia el interior de la cámara” murmuró Eraldán al pasar sus ojos brillantes sobre el camino de sangre. Todos se miraron sorprendidos, con la piel erizada y con el miedo plantado en sus ojos; pero Jack parecía calmo, como si matar a un dragón no fuera más que un trabajo infantil.

2 comentarios:

  1. Todo bien, pero puse "segun MI criterio", o sea, si a vos te gusta es tu tema, yo solo critique las cosas que a mi no me gustan, y que por eso PARA MI es la peor pelicula.

    Me parecio obvio que no pretenda reflejar datos historicos, por algo la pelicula es asi, a MI me ubiese gustado que sea mas realista y un poco mas historica, A MI.

    A MI no me gustaron los efectos especiales de la pelicula, si a vos te gustaron bien por vos, no voy a criticar tus gustos, pero segun MI criterio fueron pesimos.

    No la vi entera pero vi su mayoria, y si no me gusto lo que vi estoy en todo mi derecho a criticarlo, el final me parecio pesimo, pero es lo que me parecio A MI.

    En MI opinion la historia es ilogica, si a vos te gusto es TU problema, bien por vos, te felicito, pero solo te voy a decir que a mi me parece el acto mas absurdo del sistema solar criticar los gustos de otra persona ya que todos tenemos gustos bastante diferentes, cualquiera tu comentario.

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  2. En eso puede que tengas razon, pero cunado no me gusta una pelicula le busco la 5ta pata al gato y muchas veces me olvido del factor "es una peli" :P

    Si, lo vi y dije "uh, le toque el punto debil!", pero bueno :P.

    Saludos.

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